Las jugadoras del equipo sénior del CB La Pobla/ Twitter: @CBPoblaVallbona

REPORTAJE |El baloncesto rompe barreras

Tras 15 años de ausencia, el C.B. La Pobla vuelve a crear un equipo enteramente femenino promoviendo la igualdad de género en el deporte

En un campo de baloncesto caben muchas escenas. No sólo es pista, gradas y canastas. En una cancha de básquet se pueden ganar o perder partidos, se puede hacer historia, se puede sentir orgullo o frustración, se puede competir, y también compartir, y se puede tener esperanza. Es un espacio donde hay que disfrutar de cada entrenamiento, de cada pase y de cada canasta. El sentimiento no lo conoce mejor sino aquel que lo vive y ser mujer no es una condición para experimentarlo.

En la Pobla de Vallbona (Camp de Túria, Valencia) se ha creado el primer equipo enteramente femenino, después de la desaparición del anterior hace 15 años, que compite en una liga en la que la mayoría de los participantes son clubes masculinos. Tres días a la semana, Jorge Silvestre entrena con el equipo sénior femenino, un equipo que, como él mismo afirma, constituye un “referente para las próximas generaciones de chicas que quieran jugar al baloncesto”.

MÁS QUE UN EQUIPO

El sénior femenino del C.B. La Pobla es ya, a pesar de su corta edad -nació en septiembre del año 2019-, una gran familia y sus miembros se dan apoyo tanto en la pista como fuera de ella. La idea surgió de la ambición del director deportivo del club, Jorge Silvestre, que afirma que peleó e intentó “que hubiera un equipo júnior hace dos años”. De hecho, se creó un júnior femenino que se ha convertido en el precedente del actual sénior. ¿Su objetivo? Él mismo lo confiesa: “Lo que me gustaría es que las jugadoras tuviesen un gran referente y esto nace como una motivación para las niñas para poder jugar”.

Las jugadoras del CB La Pobla celebran la vitoria tras un partido/ Twitter: @CBPoblaVallbona

Jorge Silvestre es el director deportivo del C.B. La Pobla, pero también es el entrenador del equipo femenino. Todos los lunes, miércoles y viernes de la semana tiene una cita a las 20:30 con su equipo en el pabellón deportivo de la localidad. Una familia formada por nueve jugadoras donde la más joven cuenta con 17 años.

Su nombre es Eva Silvestre y, a pesar de ser la más joven, tiene mucha experiencia en el mundo del baloncesto. Entrenando desde muy pequeña, Eva describe en tan solo una palabra la diferencia de entrenar con chicos a entrenar en un equipo enteramente femenino y ese adjetivo es “diferente”.

“Hasta hace dos o tres años siempre había entrenado en equipos mixtos, además con minoría de chicas y siempre jugábamos contra equipos masculinos. Es verdad que yo no tenía el físico de muchos chicos con o contra los que jugaba por lo que me veía obligada a jugar más a la fuerza para poder participar”, ha confesado la jugadora.

Además, ha añadido que “es posible que me haya proporcionado más seguridad el jugar con chicas porque las sentía más mis iguales que no jugar con un chico enorme de dos metros”. Sin embargo, ha reconocido que jugar con compañeros masculinos le ha aportado conseguir liberar “ese carácter” a la hora de jugar puesto que para entrenar con chicos “hace falta más fuerza que maña”.

Su compañera Alicia Cuenca coincide con ella en el hecho de que jugar en un equipo mixto a jugar en uno completamente femenino cambia en algunos aspectos. “Por una parte es mejor, ya que nos entendemos mejor y físicamente no notas el desnivel de fuerza que sueles notar con los chicos”, ha afirmado Cuenca. Además, ha recalcado que lo mejor que se lleva de su equipo actual es el “compañerismo y el entendimiento” que existe entre ellas. Más que un equipo, es una familia.

Las jugadoras del equipo sénior del CB La Pobla tras un partido de competición/ Twitter: @CBPoblaVallbona

LA MUJER Y EL BALONCESTO

El deporte es una manifestación cultural. Una actividad humana universal que los estados consideran como un fenómeno de interés general por las funciones educativas y los beneficios de salud que proporciona a las personas. Además, el deporte alcanza una dimensión económica muy importante por lo que algunas de las disciplinas se han convertido en un producto mercantilizado. Sin embargo, el deporte presenta desigualdades abismales. Sobre todo, en cuanto a género.

El baloncesto no es ninguna excepción. Tal y como afirma Ferran Pizcueta, director técnico de la Academia Marina Ferragut y entrenador, cuyo currículum es admirable, “el deporte cada vez está más concebido como una empresa, por lo tanto, la excusa fácil de los empresarios, de la gente que apuesta por el deporte de la alta competición, es que el mundo de la mujer no es rentable económicamente”.

Es triste, pero cierto. En un mundo donde el dinero es lo que prima, se trata de buscar el negocio en todos los aspectos. Es por ello que tiene más éxito el deporte masculino puesto que mueve más dinero. Desgraciadamente, el deporte femenino no obtiene los mismos beneficios por lo que se queda relegado en el espectro deportivo.

Sin embargo, Pizcueta ha afirmado que “ahora mismo sí que está viendo que realmente hay un seguimiento por el deporte femenino y que evidentemente también puede tener el mismo trato a nivel empresarial que el que tiene el masculino. Falta que las administraciones y las empresas quieran realmente vender ese producto”.

El presidente del club, Rubén Oliver, ha recalcado que “el deporte femenino puede ser un gran punto de referencia para dar refuerzo a esa revolución en la sociedad que se está viviendo en estos momentos con la figura de la mujer”.

Tal y como apunta Oliver, cada vez hay más chicas inscritas en el club de baloncesto de La Pobla de Vallbona porque “la creación del equipo sénior femenino hace que muchas niñas tengan la ilusión de jugar en un futuro a baloncesto sin tener que irse a otro pueblo”, ha aclarado Oliver, razón que constituye el principal motivo de salida de las jugadoras.

Además, el presidente del club ha afirmado que el club C.B. La Pobla incentiva el baloncesto entre las chicas de mejor manera que otros clubes de los alrededores. En palabras suyas, han colaborado “con la academia de Ferran Pizcueta y con la academia de Marina Ferragut, ex jugadora de la selección española a nivel profesional, que realizan entrenamientos de formación de niñas”.

LA INVISIBILIZACIÓN DE LAS DEPORTISTAS EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

La representación del deporte femenino en los medios de comunicación es un punto importante. Para adentrarnos en este aspecto, hay que plantearse inicialmente una cuestión: ¿hay igualdad de género en el tratamiento de la información deportiva?

La profesora del Departamento de Periodismo y Comunicación de la Universidad Carlos III, Carla Sainz de Baranda, responde tajantemente a esta pregunta: “Rotundamente no. Es más, hablamos de invisibilidad de la mujer en los deportes femeninos. Y cuando se informa sobre ellas en muchas ocasiones se cae en los estereotipos”. Estereotipos como el de la belleza en el que la deportista es vista como objeto sexual de deseo, de manera que aquellas profesionales agraciadas físicamente salen continuamente en los medios de comunicación y consiguen mejores patrocinios aunque, a veces, no hayan logrado un gran premio ni una competición.

Y las deportistas se dan cuenta de ello. Eva Silvestre, jugadora del equipo sénior de baloncesto del C.B. La Pobla, reconoce que es “más seguidora del baloncesto femenino que del masculino y soy consciente de esta poca consideración que tienen ellas frente a ellos. En las noticias es fácil oír algo sobre Lebron [James], sobre [Pau] Gasol o sobre [Stephen] Curry, pero rara vez oímos nada sobre Diana Taurasi, una de las mejores jugadoras de la WNBA (la Asociación Nacional de Baloncesto Femenino en Estados Unidos), o sobre la propia Laia Palau”.

Esta es una situación que hay que cambiar. Tal y como explica Alicia Cuenca, deportista y jugadora del equipo sénior femenino de baloncesto del C.B. La Pobla que denuncia que “el deporte femenino siempre tiene menos representación, por no decir ninguna. Todo esto se puede ver en el tema económico, no se invierte en deporte femenino, ya que no mueve las mismas masas que el deporte masculino”. Cuenca añade que le “parece muy triste y es algo que deberíamos ir cambiando poco a poco”. La visibilidad mediática aumenta cada vez más, pero de forma muy lenta. La situación con el baloncesto femenino puede seguir el mismo camino que el del fútbol femenino, que ha estado muchos años aquí y parece que ha empezado a emerger ahora.

MARINA FERRAGUT, UN EJEMPLO A SEGUIR

Marina Ferragut es una ex jugadora de la Selección Femenina Española de Baloncesto que creó una academia con su nombre cuyo objetivo es “fomentar sobre todo el baloncesto femenino y el minibasket en las etapas de formación”, tal y como ella ha explicado en una entrevista. Además, ha añadido que desde la academia tratan de “apoyar y reforzar el trabajo que las jugadoras hacen en sus clubes día a día” y les ofrecen herramientas basadas en su experiencia y en la de todos los profesionales que forman la academia, entre ellos, Ferran Pizcueta.

¿La finalidad? Ayudarles a “mejorar en su juego dando mucha incidencia que yo como jugadora he tenido en toda mi trayectoria y que creo que pueden servirles no solo para jugar a baloncesto sino para su vida”, así lo ha explicado Ferragut.

Marina Ferragut es una deportista más en un mundo donde predominan las ligas masculinas. Ella cree que “ya está habiendo un pequeño movimiento en el que las niñas cada vez practican más deporte”. Pero esto no es suficiente.

Tal y como explica la ex jugadora, “aún hay una gran diferencia entre niños y niñas en cuanto a licencias deportivas”. Por ello, es importante que “desde la base fomentemos el deporte igualitario tanto para niñas como para niños sabiendo que todos tienen las mismas oportunidades y que todos pueden llegar a hacer lo que les gusta, sea un deporte o sea cualquier otra actividad”, ha añadido Ferragut.

Marina Ferragut es un ejemplo a seguir dentro del baloncesto femenino y del deporte en general. Así, la deportista ha reconocido que “actualmente, el baloncesto se ha colocado en un nivel mundial nunca antes visto, la Selección [Femenina] tiene medalla olímpica, medallas en europeos y en mundiales y la verdad es que tiene una gran proyección en cuanto a cuando yo jugaba a baloncesto que estábamos en un nivel más bajo”. Además, ha afirmado que “está mucho más apoyada por las instituciones  por los medios de comunicación”.

Sin embargo, todavía queda mucho recorrido por realizar porque el baloncesto no solo aporta valores deportivos sino que también proporciona valores vitales como el compromiso, la disciplina y el trabajo en equipo, valores que se pueden aplicar en cualquier aspecto de la vida cotidiana. Porque al final, tal y como concluye Marina Ferragut, es “esforzarse día a día por realizar algo que les gusta”.

De izquierda a derecha: Ferran Pizcueta, Rubén Oliver, Regina Llavata y Marina Ferragut en un acto sobre el 8M y el deporte/ Imagen propia

EL CAMINO CONTINÚA

A pesar de que la temporada se ha visto truncada por la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, las ganas y la ilusión todavía continúan. Y el esfuerzo de las jugadoras por conseguir una igualdad entre hombres y mujeres en el baloncesto está bien presente. Tal y como afirma Alicia Cuenca, el baloncesto femenino es un “buen deporte para favorecer la igualdad ya que, por ejemplo, en edades tempranas, hasta la categoría infantil, los equipos son mixtos, promoviendo así el compañerismo y otros valores entre sexos”. 

Además, Cuenca añade que “hablando del nivel profesional, [el baloncesto] es uno de los deportes que más igualados, tanto física como técnicamente, la selección masculina y femenina, y eso es algo que deberíamos tener en cuenta a la hora de valorar uno y otro”.

El baloncesto rompe barreras. El sénior femenino del C.B. La Pobla es un ejemplo de ello. También lo es de compañerismo e igualdad para el resto de clubes de la comarca del Camp de Túria. Tras obtener la última victoria, y antes de paralizar la actividad por la COVID-19, el ambiente en los entrenamientos era más relajado. Las bromas en la pista y fuera de ella no cesan. Las jugadoras están contentas, pero saben que nadie regala nada y, puesto que el camino continúa, ya están preparándose para empezar la siguiente temporada y seguir la racha.

El entrenador, Jorge Silvestre, con el equipo sénior femenino del CB La Pobla/ Twitter: @CBPoblaVallbona

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