Polémica en la Pobla de Vallbona: la iglesia de Santiago Apóstol se registró entre los años 1998 y 2015

El Gobierno publica la relación completa de bienes

Una enorme polvareda se ha levantado en los últimos días en el ámbito de la política española a cuenta del listado que el consejo de Ministros ha remitido al Congreso de los Diputados sobre los bienes que la Iglesia Católica registró a su nombre entre los años 1998 y 2015. Precisamente, la Ley Hipotecaria del primer Gobierno de Aznar fue la gran partícipe. Por el medio, los gobiernos de Zapatero (2004-2011) no fueron capaces de dejar en papel mojado los efectos del ejecutivo conservador. En total, 34.961 bienes, de los cuales 30.335, es decir, el 86’7%, se registraron como clericales con la firma de la autoridad eclesiástica como único certificado de propiedad. Solo 4.626 de ellos fueron registrados con otro título “bastante y suficiente” para demostrar su propiedad final. En el horizonte más próximo, se abre ahora un periodo expedito para que los ayuntamientos y las administraciones públicas puedan reclamar aquellos bienes a las autoridades eclesiásticas que consideren que se han vulnerado las más mínimas condiciones legales previstas para registrar los citados bienes o inmuebles. 

En el conjunto de la comarca de Camp de Túria, existen hasta 9 localidades figuran en los papeles en los que las autoridades eclesiásticas registraron a su nombre determinados bienes o inmuebles. Entre ellos, también se incluye el caso de la Pobla de Vallbona. La parroquia de Santiago Apóstol figura entre ese patrimonio inscrito por parte de las autoridades eclesiásticas entre el citado periodo -1998 a 2015- y que ahora se ha difundido. El templo parroquial ha sido inscrito por los responsables eclesiásticos. Este aspecto se ha dado a conocer ahora con la difusión de nuevos registros en buena parte de Camp de Túria. Entre ellas, también cabe citar los casos de Benaguasil, con el Templo Parroquial de Asunción de Nuestra Señora, la Iglesia y el Templo Parroquial de Asunción de Nuestra Señora de Riba-roja de Túria, el Templo Parroquial de Santa Catalina en Vilamarxant, el Templo Parroquial de Nuestra Señor del Carmen en l’Eliana o el de Nuestra Señora del Rosario de Olocau.

En otros municipios como Casinos se han inscrito a nombre eclesiástico una parcela urbana de la Parroquia Santa Bárbara, un solar de la parroquia Purísima Concepción de Bétera junto al Templo Parroquial registrado en los mismos términos. En otras localidades de Camp de Túria existen otros casos como Nàquera, en el que se ha inscrito el Templo Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación, la Casa Abadía de la misma parroquia, otro edificio destinado a Templo Parroquial o un terreno de índole urbano en la zona del Calvario y la ermita de San Francisco de Asís.  Los edificios, templos y espacios registrados a nombre de la Iglesia pasarán ahora un cribado de las autoridades eclesiásticas al efecto. 

1 Comment

  1. No es correcto confundir con lo que escribimos, creando problemas donde no los hay, con la intención de que pasen desapercibidos los existentes.
    La iglesia de Santiago, parroquia de Santiago, tanto si consta como si no consta, es la Parroquia de Santiago, a la que acuden los católicos de la Pobla de Vallbona, de la misma forma que al ayuntamiento acuden los vecinos, así esté o no esté registrado a nombre de todos los vecinos del pueblo.

    La política actual que plantea la propiedad de los bienes religiosos, repite lo que en su día fueron las Desamortizaciones de los bienes de la iglesia, robo encubierto de los gobiernos españoles que odiaban a la iglesia.

    En la Pobla de Vallbona no existe ninguna polémica; la polémica la están creando quienes quieren repetir en actual las desamortizaciones. Personas que por lo que sea le tienen tirria a la iglesia, tienen nauseas, sin que lo puedan evitar a todo lo religioso. Lo cual no es un problema de los edificios, es un problema de personas.

    So. Andrés Castellano.

Deixa un comentari

Your email address will not be published.

Notícia anterior

Una mansión de la Pobla de Vallbona se pone a la venta por 3 millones de euros tras intentar su alquiler por 15.000 euros mensuales