Los escombros ocultan y mancillan las trincheras de la Guerra de Civil ubicadas en la Pobla de Vallbona

Los vestigios no están protegidos en el PGOU

Son más de 350 metros de extensión total, están ubicadas en la conocida partida del Safareig y forman parte de la antigua línea defensiva que, coronada en el alto del monte, pretendía ser una barrera natural contra el avance y la amenaza de las tropas del dictador Franco en su intento –infructuoso- por controlar el área del Maestrat y el área norte de Castelló. Finalmente, no fue necesaria su participación ya que las tropas subversivas no llegaron a ocupar esta zona a pesar de su importancia estratégica y militar. Las trincheras de la guerra civil española se avistan en el alto de una zona montañosa, completada con las áreas residenciales adyacentes, de la Pobla de Vallbona. Son las grandes olvidadas para una gran parte de la población local. Su opinión pública desconoce su existencia. Ni formaciones políticas, instituciones públicas o entidades de la sociedad civil han colocado estas trincheras en el centro del debate de la localidad. Las anteriores corporaciones del Partido Popular nunca se preocuparon por su estudio, introspección o desarrollo. El actual gobierno municipal, un conglomerado de formaciones de izquierdas surgido en junio de 2015, tampoco se ha pronunciado sobre su existencia. Ni tampoco ha aportado una hoja de ruta sobre el tema, a pesar de la ley de Memoria Histórica que supone un reconocimiento al sufrimiento de aquella funesta etapa, sinónimo de destrucción, pobreza y estulticia.

            Este olvido es un hecho palpable con una simple visita a este paraje desde el que se divisa buena parte de la comarca en su vertiente noroeste. El paso de los años ha convertido el recorrido de esta antigua línea de la guerra civil en una acumulación de piedras y rocas sobre la superficie, hasta el punto de pasar desapercibida para cualquier ciudadano ufano en cuestiones históricas. Forman parte del patrimonio histórico, vestigios de una etapa dura y complicada para la sociedad civil y reminiscencias del trabajo que llevaron a término una buena parte de las personas de la época. A pesar de su importancia y de la situación estratégica y militar, paradójicamente, no están ni reconocidas ni protegidas en el actual plan general de ordenación urbana (PGOU), que se remonta al año 2006 y ahora en periodo preliminar de revisión. Una vicisitud que hace, al menos, posible una incorporación al catálogo de bienes a proteger.             Las trincheras de la Guerra Civil tenían una función defensiva ante el avance progresivo de las tropas franquistas del año 1938, ubicada sobre una altura de más de 200 metros sobre el nivel del mar. El olvido al que ha sido sometido durante las últimas décadas alcanza cotas inimaginables. Nunca se las ha sometido a un estudio y un desarrollo histórico sobre su importancia en el conjunto de las líneas defensivas de la contienda militar. La presencia de una extensa vegetación y arbolado ayudan a disimular su presencia y, por ende, contribuye a su falta de visibilidad. Una senda rodea los alrededores, paso obligado para los excursionistas y nexo de unión para los amantes de la naturaleza. Sin embargo, una barrera invisible impide su difusión y, por tanto, su divulgación entre la opinión pública local. Refugios, túneles y pasillos junto a nidos de ametralladora esperan la llegada de los estudiosos y de los amantes de la introspección como forma de conocer el pasado con mayor detalle

Deixa un comentari

Your email address will not be published.

Notícia anterior

El Mas Nou de la Pobla de Vallbona: un inmueble del Siglo XIX que sobrevive entre el abandono, la basura y la indiferencia endémicas