La Pobla de Vallbona: vacaciones de lujo sin salir del pueblo a 3.500 euros mensuales, con piscina, jardín y garaje

El municipio se afianza como destino veraniego para disfrutar sin sobresaltos en pleno post-covid

Las recomendaciones sanitarias aconsejan huir de las aglomeraciones, guardar una distancia social de unos dos metros, evitar el uso comunitario de algunas estancias y servicios como piscinas, comedores o salas multiusos. El objetivo principal de estas medidas es contribuir a que el covid-19 no vuelva a repuntar como se afirman en algunos estudios científicos. Los datos que en algunos países europeos se han sucedido en los últimos días, sin embargo, afianzan los peores presagios. 

Bajo estas premisas y las múltiples proclamas sanitarias, el alquiler de chalés y viviendas veraniegas se ha convertido en uno de los reclamos que los portales inmobiliarios más importantes actualmente en el mercado están cuidando y prestando atención con una mayor precisión a las demandas de los potenciales veraneantes. 

La Pobla de Vallbona se ha convertido en uno de los motores de la comarca en cuanto a promoción inmobiliaria en el mercado libre, especialmente en la compra de viviendas nuevas –detalladas por L’Actualitat hace pocas semanas- con hasta precios de 1 millón de euros en la Rascanya o 990.000 euros en Maravisa, ahora se ha destapado el alquiler de esas propiedades. 

Un repaso somero a esos portales nos abre la ocasión para adentrarnos en un terreno abonado al lujo, a los detalles más suntuosos o a las comodidades de un verano en el que ya nos hemos adentrado con las restricciones y las limitaciones impuestas por las autoridades sanitarias en plena época post-covid en el que ya se ha recuperado la libertad de movimiento tras el confinamiento. 

La horquilla de precios oscila entre los 3.500 euros mensuales de una vivienda en el Pla dels Aljubs, los 3.000 euros en la pujante Maravisa –una de las zonas de mayor expansión demográfica y económica de los últimos años- a una vivienda más modesta en el coste como la Rascanya con otros 1.600 euros o los 975 euros en otra área de Maravisa. A imagen y semejanza de la capital, Valencia, existen casos de pisos en el propio casco urbano donde se ofertan apartamentos de escasos 80 metros cuadrados, pero con piscina comunitaria. 

Si entramos en detalle, y si pagamos los 3.500 euros estipulados, tenemos derechos a disfrutar de un porche acristalado en su entrada principal, acompañado de una planta baja con un salón-comedor, una cocina-office, baños completos, tres habitaciones dobles y baños incorporados, una terraza-solarium, una piscina envuelta por un jardín a base de árboles, plantas y piedra decorativa, un área para barbacoas y, por supuesto, un espacioso garaje para los automóviles de la familia. En total, una vivienda de 182 metros cuadrados levantada en Maravisa en el año 2009 y con certificación energética en trámite. 

En la misma calle de Maravisa, se oferta otro chalé de 137 metros cuadrados con tres habitaciones y un garaje, por la módica cantidad de 3.000 euros mensuales, que dan posibilidad de “disfrutar de los días de verano con la familia y amigos” –según especifica la propia inmobiliaria-, además aderezado de otros complementos, como es el caso de terraza, jardín trasero, tres habitaciones dobles y baños completos, solárium, zona de barbacoas, piscina redonda con acceso desde la escalera y plaza de garaje.  

Precios más asequibles

Sin embargo, hay opciones más asequibles para los bolsillos, como los 1.600 euros que se pagan por el alquiler de un chalé en la Rascanya, una de las urbanizaciones históricas de la Pobla de Vallbona, con 392 metros cuadrados de extensión –más del doble de los que poseen los chalés de Maravisa que duplican el precio- en el que hay hasta seis habitaciones, un jardín, piscina privada, dos plantas construidas, un gran salón comedor, cocina independiente con acceso a terraza, jardín, lavandería y un garaje cubierto de dos plazas. Además, cabe destacar que el precio incluye las labores de mantenimiento de jardín y piscina. La parcela alcanza los 1.344 metros cuadrados, armarios empotrados y trastero. 

Para los bolsillos menos pudientes existen otras alternativas, como el alquiler de un piso en el propio casco urbano por 750 euros mensuales, con 80 metros cuadrados, dos habitaciones, baño, terraza y plaza de garaje. 

La oferta se completa con otras opciones más asequibles en formato chalé como los 1.400 euros de una vivienda en Maravisa dotada de cuatro habitaciones sobre una construcción de 250 metros cuadrados, terraza, piscina, jardín y plaza de garaje. Otro chalé en la Rascanya se ofrece por 1.300 euros mensuales, con 200 metros cuadrados construidos, cuatro dormitorios, tres baños, jardín de 600 metros cuadrados, barbacoa, terraza y muebles adecuados para las zonas ajardinadas.   

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