La mala planificación urbanística obliga a la Pobla de Vallbona a pagar más de 150.000 euros a la empresa del ex futbolista Garcia Pitarch por el alquiler de terrenos para ampliar el cementerio

El ayuntamiento desembolsa más de 460.000 en alquiler de terrenos para el tercer colegio.

Los problemas urbanísticos ancestrales que padece la Pobla de Vallbona conducen, inexorablemente, a situaciones gravosas a las administraciones públicas. La ordenación territorial y urbanística no solo en la Pobla de Vallbona sino también en buen parte de localidades del Camp de Túria se ha caracterizado, en exceso, por el método tradicional: construir y construir viviendas sin ver más allá –en el horizonte- las necesidades básicas. 

El asfaltado de calles, el deficiente o nulo alumbrado viario o los problemas de evacuación de las aguas residuales de las viviendas –las conocidas como aguas negras, popularmente- no han sido, ni buen trecho, una de las preocupaciones de los gobernantes, no solo de ahora sino desde hace muchos años. Además, se ha dejado de lado algunas infraestructuras y servicios que necesitan los ciudadanos en su aspecto cotidiano: centros de salud, casa cultural, auditorios, polideportivos o centros sociales, entre otros muchos. 

Sin embargo, cuando la base de las políticas urbanísticas se rige por el conocido “patà i avant” o por el salto de mata, entonces nos hallamos ante uno de los dibujos que se otean en muchas de las localidades del Camp de Túria. Esas prácticas que se han llevado a cabo en esos municipios suponen pingües gastos para las administraciones. 

En la Pobla de Vallbona, actualmente las arcas públicas deben hacer frente a gastos diversos que dejan traslucir ese desajuste histórico entre los gobernantes y los ciudadanos, con la ausencia de muchas infraestructuras. Es el caso de los alquileres y gastos que deben asumir los contribuyentes en cuanto a la ampliación del cementerio, los espacios destinados para los aparcamientos públicos o los terrenos para albergar los centros educativos. 

El Ayuntamiento de la Pobla de Vallbona debe asumir desde hace tiempo el pago por el alquiler de los terrenos para la ampliación del actual cementerio municipal, cuya propiedad recae en el conocido ex futbolista, empresario y director deportivo Jesús García Pitarch (Dorita, como malnom) y al que se le han abonado desde el año 2016 alrededor de 157.690’80 euros. Así, de esta forma, en el año 2016 se le abonaron 98.556’75 euros por el abono del 7% del valor de venta de los terrenos por el periodo total comprendido entre los años 2011 y el año 2015. Los terrenos ocupados por el consistorio al citado empresario pertenecen a un plan urbanístico que tras el paso de los años nunca se ha desarrollado, fruto de la crisis urbanística que se arrastra.  

En el año 2017 se le volvieron a pagar al ex futbolista y empresario otros 39.422’70 euros por los periodos comprendidos entre los ejercicios de 2016 a 2017, por la ocupación de los citados terrenos. Por último, en el ejercicio económico del año 2019, el Ayuntamiento de la Pobla de Vallbona ha abonado otros 19.711’35 euros correspondiente al año 2018. En total, los citados 157.690 euros en tres pagos, según ha podido saber L’Actualitat. 

Terrenos tercer colegio

Este no es el único pago que debe pagar por el alquiler de terrenos ya que no puede obtener su propiedad ya que la mayoría de zonas no se han podido desarrollar con el paso del tiempo. Es el caso del alquiler que debe abonar a los propietarios de los terrenos del tercer colegio de la localidad y que desde el año 2014 han supuesto más de 466.986 euros en total. Se trata de terrenos que ocupan el centro educativo que pertenecen a sus propietarios originales pero que utiliza el consistorio a cuenta de una futura obtención si, finalmente, el plan urbanístico cristaliza. 

Se trata de pagos anuales que se abonan puntualmente a los dueños de los terrenos y que en algunas ocasiones suponen hasta el abono de 89.494 euros en el ejercicio fiscal de 2011, los 72.546 euros en el año 2018, los 70.237 en el ejercicio de 2019 o los 63.312 euros del año 2015. Lejos quedan ya las anualidades del ejercicio de 2014 con 14.505 euros o los 21.859 euros en 2012. 

Las políticas de movilidad también se sustentan en buena parte en el alquiler de terrenos que el consistorio poblano dedica a albergar vehículos y coches en el casco urbano, como fórmula para apoyar paradójicamente las políticas verdes y no contaminantes. En esa situación, desde el año 2012 se han destinado, a su vez, más de 112.830 euros a los propietarios de los terrenos donde se aparcan los vehículos. 

Las parcelas son de propiedad privada sin un uso concreto actual ni futuro y el consistorio aprovecha para que se puedan aparcar los vehículos en el mismo casco urbano. En el año 2012 se destinaron más de 5.300 euros, otros 6.833 euros en el ejercicio de 2015, más de 19.700 euros en el año 2017, los 24.142 euros como mínimo en el año 2018 o los 34.087 euros que se abonaron en el ejercicio de 2019.  

1 Comment

  1. La Pobla de Vallbona tiene un ayuntamiento que que anuncia ventas de terrenos de su propiedad para lograr dinero, pero no dedica dicho dinero a comprar y pagar los los terrenos que tiene alquilados. Siendo dicha política la que ocasiona los desmesurados gastos que menciona el articulo. So. Andrés Castellano Martí.

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